Está ahí, pidiendo permiso
Por entrar. Por dejarse ver
Quiere ser querida, abrazada, engalanada
Se pasea, se contornea, pasa desapercibida (o eso cree)
Siente que sola no puede
Que necesita de otros ojos que le respondan
Que la azucaren
Unos ojos que puedan saber de que hablan los suyos.
Los parpados se caen. Las pestañas acompañan.
Confían (los ojos confían) en que al otro día aquellos ojos que espera, aparecerán.
Siempre estuvieron, quizás. O no.
O no los deseados.
Ese encuentro de miradas sin anteojos negros.
Ese verse que derrite pero que tranquiliza, que no paraliza.
Y ella sueña.
Con un encuentro.
Se acostumbra a los encuentros parciales. A los pasatistas. A esas miradas que un día la vieron y por algo se fijaron en ella.
Portadora de ojos celestiales que anhelan un reposo.
Aunque a veces intimidados e intimidantes.
A veces duele mirar. Mirar de lejos e imaginar.
Desea unos ojos para ella sola. A sabiendas que como la miran a ella a nadie más.
Sus ojos son su alma. A veces más luminosos, a veces un poco vencidos.
Y si su color cambia con el tiempo? Qué significa eso? Esos ojos tienen privilegio? Son ojos dotados de algún don? Eligen vestirse cada día de diferente color?
E imagino un dialogo entre el día y esos ojos:
-Buen día sol!
-Buen día ojos de hoy! Como durmieron?
-Bien, tranquilos, sabíamos que nos esperabas.
-Como sabían?
-Porque soñamos que nos mirabas de frente y nos sonreías. Entonces al levantarnos supimos que ibas a estar ahí, asomando tu amarillo calor.
-Pues entonces _dijo el sol_ vístanse para la ocasión. Hoy van a brillar.
- Que significa? Yo creo que brillamos siempre…
-Hoy, sabrán ustedes, darán amor. Hoy ustedes serán llamativos. Más que otros días…
-Y pero cuando está nublado? Debemos ocultarnos?
-No, cuando está nublado es otro el traje. Las nubes y ustedes estan compuestos de lo mismo. Deben mirar sabiendo que son nube. Nadie le escapa a las nubes...
Y sosteniendo la mirada frente al espejo sonríen. Sabiéndose bellos. Sabiéndose portadores de un gran don. Se alegran de ello. Pues son especiales. No todos poseen esa cualidad. Habrá una razón?
Pero otras veces se miran y no saben. No saben cómo están hoy. Que harán después. Quizás con las horas se vayan mezclando, con otros colores. Con los colores de otros ojos que buscan sosiego…
La mirada es un pedacito de alma que se escapa por los ojos. Que dice permiso para dejarse ver. El alma se expresa y en varios matices.
Y cuando se mira de frente, el cielo sonríe.
Y cuando dos seres se miran, los mismos se alegran.
Se miran? Se sienten? Se apoyan? Miramos y decimos mucho. Mirar es querer ver más. Mas adentro. Más de cerca. Más contacto. Más de la mano.
Es tocar el cielo con la manos...
Es tocar el cielo con la manos...
( TanSoloUnCuento)
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