Un dulce néctar puebla su suelo a modo de polvo.
Márcanse sus huellitas que transitan suavecitas
Algunas veces corren, alterando el ritmo del polvo
Hablo de un señor que invade un ambiente porque tiene música propia
Porque si quiere, juega a que no se da cuenta
Que su sonrisa es como un poquito de mar
Que su voz, es como que englobara, y contagia…
Hablo de una especie de angelito, que no tiene rulitos rubios, pero que vuela porque puede y quiere
Porque se da el lujo de ello
Porque tiene alitas extensibles
Silencio. Sólo algunos se las pueden ver.
Él sabe que se ven
Pero ya no se da cuenta
Porque se acostumbró a tenerlas
Pero sonríe y es ahí donde despliega las alitas, como contándote un secreto…
Él sabe de silencios reverenciales
Él cuenta cuentos con sonidos.
Él sonríe y es un cuento a modo de foto.
Él se gusta y nos gusta.
Él se deja llevar.
Él nada en el aire y flota en el mar
Él vive una vida de ensueño
Es su propia invención
Su propio invento.
Y eso, lo hace único…
TanSóloUnCuento…